Banner Magazine_positive-platforms_v1

Diseñando plataformas positivas

“Todo lo que se pueda convertir en plataforma, se convertirá en plataforma”, así se expresa Robin Chase sobre la palabra de moda.  

Las grandes plataformas se han convertido en los nuevos “chicos populares”, especialmente en el entorno de Silicon Valley. Posibilitados por la tecnología, llevan años demostrando que capturar el 30% de lo que producen muchos, es más rentable que el 100% de lo que produce uno. Ofrecer el espacio para que cualquiera pueda generar y capturar valor, es un buen negocio.

El modelo plataforma permite un nivel de eficiencia y escalabilidad como nunca antes se había visto. Las virtudes de este nuevo modelo tienen un efecto que va más allá de los impulsores de las propias plataformas. Parece que sus usuarios también consideran que esta nueva puerta para generar ingresos es una alternativa interesante, por diferentes motivos. Todo apunta a que para 2025 hasta 540 millones de personas estarán utilizando este tipo de plataformas, lo que supone un 10% de la fuerza laboral mundial.

Muchos de estos usuarios, son profesionales que están encontrando una forma de trabajo más flexible, que se adapta mejor a su vida diaria, entre otros muchos beneficios.

En Institute for the Future (IFTF) llevan observando desde 1968 (año de su fundación) la evolución del mercado laboral y en uno de sus últimos informes exploran las oportunidades de estas plataformas de trabajo para contribuir a la resolución de problemas de desempleo y desarrollo de habilidades profesionales. Sin embargo, también ponen a la luz una serie de retos, que necesitan ser reconocidos y rectificados para que estas plataformas desplieguen todo su potencial. Algunos de los retos tienen un gran impacto en el mercado laboral, provocando situaciones de alta precariedad principalmente por la inexistencia de prestaciones laborales para los usuarios de estas plataformas.

Work, Interrupted: The New Labor Economics of Platforms

En definitiva, el estudio pone de manifiesto que las plataformas no son intrínsecamente buenas ni malas, su impacto positivo o negativo depende de cómo se diseñen. Para complementarlo, se llevó a cabo una Positive Platform Design Jam donde un grupo de tecnólogos creativos, inversores sociales y líderes de opinión de distintas partes del mundo se juntó durante dos días para prototipar soluciones reales a los retos que estas plataformas presentan. El evento tuvo lugar el pasado diciembre en Palo Alto (California) y fue replicado en 8 ciudades (Helsinki, Milán, Recife, Denver, Dublín, Nápoles, Roma y Barcelona) a lo largo del mismo mes. Durante estas sesiones se presentaron 24 propuestas para diseñar plataformas positivas. Cuatro de ellas fueron premiadas con una beca financiada por IFTF para poder ser desarrolladas.

Gracias a nuestra participación en la Jam de Barcelona pudimos presentar nuestra candidatura y tuvimos la suerte de que fuese una de las ganadoras.

Así que pudimos desarrollar durante tres meses un estudio sobre la gobernanza de plataformas cooperativas y de redes de participación abierta. El objetivo era trabajar sobre un modelo de gobernanza que permita a los contribuidores de una plataforma participar de forma activa y democrática en la toma de decisiones y, que al mismo tiempo, les asegure una serie de prestaciones laborales por la actividad que desarrollan dentro de la misma.

Tras un intenso desk research, donde ahondamos en el concepto de gobernanza y sus dimensiones, hicimos una selección de doce organizaciones sobre las que profundizamos en su modelo de gobernanza. Organizamos entrevistas con sus fundadores o miembros más activos para entender las motivaciones de elección del modelo y su funcionamiento.

plataforma

Principios de diseño positivo

El resultado del estudio ha sido la definición de 5 principios de diseño para desarrollar modelos de gobernanza positivos. Estos principios pretenden ser una guía para crear plataformas responsables e inclusivas.

  1. Inclusión

Inclusión del máximo número de stakeholders en la toma de decisiones, asegurando que los contribuidores más activos de la plataforma, tengan igual o más poder para tomar decisiones estratégicas que el resto de stakeholders.

  1. Participación

Incorporación de los valores de justicia, sencillez, transparencia y confianza en todos los procesos de toma de decisión de la plataforma para fomentar la participación.

  1. Autonomía

Introducción de la autonomía en la toma de decisiones para mantener la agilidad mientras se escala, pero asegurando que todos los contribuidores afectados por esas decisiones puedan participar de alguna manera.

  1. Reconocimiento del valor generado

Desarrollo de un sistema que permita entender qué es valor en el contexto de la plataforma, y basándose en ello, proporcionar una serie de beneficios alineados con las expectativas e intereses de los profesionales.

  1. Bienestar

Inclusión de un sistema de protección y seguridad en el modelo de gobernanza de la plataforma acorde con el concepto de bienestar entendido por los profesionales que participan en ella.

La aplicación de cada uno de estos principios lleva implícita una serie de retos que hay que tener en cuenta. En el informe se definen una serie de mecanismos para afrontar esos retos y se ilustran ejemplos muy interesantes que ayudan a entender su funcionamiento.

El próximo 12 de julio toda la comunidad Ouishare está invitada a un Ouishare Talk que se celebrará en Cloud Coworking, donde profundizaremos sobre estos principios y mecanismos positivos.

Se puede leer el informe completo descargándolo aquí.

Artículo escrito por Alicia Trepat y Ana Manzanedo

Alicia TrepatAlicia Trepat: Alicia explora la nueva economía a través de “La Economía del Bien Común” y “OuiShare” y desarrolla proyectos de innovación social. Le apasiona crear espacios de crecimiento personal, sobretodo a través del cambio hacia nuevas formas de trabajar.

 

 

 

judit-batayeAna Manzanedo: Gobernanza en Ouishare. Es una publicista apasionada por el impacto de la digitalización en los seres humanos y la sociedad en general. En los últimos 4 años ha estado experimentando con nuevas formas de trabajo más humanas y eficientes a través de metodologías de descentralización y auto-organización de equipos.