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La Generalitat quiere saber qué piensas sobre la economía colaborativa

La Generalitat quiere saber qué piensa la ciudadanía sobre el fenómeno de la economía colaborativa. Por este motivo, ha abierto un proceso participativo en la web de la transparencia que permanecerá abierto hasta el próximo 30 de abril.

Este proceso participativo se enmarca en la voluntad del Gobierno de revisar y actualizar la legislación vigente que afecta a diferentes sectores de actividad en los que los ciudadanos y ciudadanas actúan como agentes en el desarrollo de la economía colaborativa. Así, pretende promover el debate en torno a dos grandes ejes: la caracterización y definición de la economía colaborativa, y el nuevo rol del ciudadano como agente productor. Y, para ello, lanza una serie de preguntas que invitan a los participantes a reflexionar sobre estos temas y abre la puerta a recibir comentarios y sugerencias.

La comisión interdepartamental y el plan de trabajo

La apertura del proceso participativo es una de las acciones que está llevando a cabo la Comisión Interdepartamental de la Economía Colaborativa, creada en abril de 2016. Formada por miembros de los Departamentos de Empresa y Conocimiento, Vicepresidencia y Economía y Hacienda, Trabajo, Asuntos sociales y Familias, Territorio y Sostenibilidad, y Gobernación, Administraciones Públicas y Vivienda, esta comisión tiene el encargo del Gobierno de elaborar un informe con propuestas para el desarrollo de la economía colaborativa en Cataluña, que posteriormente se entregará al Parlamento. El informe está previsto que esté finalizado a lo largo del mes de abril de 2017.

La Comisión ha elaborado un plan de trabajo que gira en torno a cinco grandes ejes:

  1. Caracterización de la economía colaborativa con la introducción de la figura del ciudadano como agente productor.
  2. Revisión de la normativa sectorial en áreas como la de los alojamientos turísticos, el transporte y la movilidad.
  3. Revisión de la normativa transversal en los ámbitos laboral y fiscal.
  4. Elaboración de un código de buenas prácticas, para establecer pautas de buen comportamiento de los agentes que intervienen en la economía colaborativa, es decir, desde el ciudadano como “agente productor” hasta las plataformas digitales y los usuarios . Este código será de adscripción voluntaria y contribuirá a determinar unos estándares de calidad en cualquier actividad de economía colaborativa. También abordará aspectos como la resolución de conflictos o la transparencia.
  5. Establecimiento de acuerdos de colaboración con las plataformas digitales que conectan oferta y demanda. El objetivo es aprovechar la trazabilidad que ofrece la tecnología para potenciar la información y la transparencia de las actividades que se realizan a través de estos canales y contribuir a un mejor diseño de las políticas públicas.

Además, y con la voluntad del contar con la opinión de todos los agentes implicados en el cambio de modelo, también ha constituido dos mesas sectoriales – turismo y vivienda, y transporte y movilidad- que cuentan con la participación tanto de los representantes de la oferta tradicional, como de las nuevas modalidades de actividad – plataformas y usuarios- y de las administraciones competentes. Estas mesas sectoriales se reunieron con los representantes de la Comisión Interdepartamental por primera vez en el mes de noviembre con el foco en el ámbito del transporte. El pasado 9 de febrero se las convocó a una jornada sobre Trabajo y Economía Colaborativa.

La Comisión Europea también llama a la participación ciudadana

La Comisión Europea también desea conocer los puntos de vista de la ciudadanía sobre el uso compartido de viviendas (home sharing) y ha lanzado recientemente una encuesta sobre el desarrollo de la industria turística en Europa. Podéis participar en este enlace.

Y sin ir más lejos, de una manera informal, la cuenta de Twitter de DG Grow lanzó una pequeña encuesta de uso de los servicios colaborativos.

El reto real: La apatía participativa

El gran reto en todo este tipo de procesos es, además de difundir la información acerca de la existencia del proceso, conseguir la participación de los ciudadanos.

A menudo la falta de claridad acerca de qué va a ocurrir con aquellas respuestas / participación desincentiva a muchos ciudadanos y ciudadanas. Una convocatoria debería dejar claro aspectos como: quién tendrá acceso a esa información, si se publicarán las respuestas con licencias abiertas como hizo la CNMC en su día, o qué compromiso adquiere la administración con respecto a las opiniones recibidas.

A este punto de falta de claridad se añade una caída de la confianza de la gente en las instituciones en general. El reciente barómetro Edelman 2017 acerca de la confianza lo deja muy, muy claro. Las administraciones son quienes generan menos confianza.

Es por ello que os animamos a participar y dar vuestra opinión en el proceso participativo abierto por la Generalitat de Catalunya.

Imagen de portade de El Globus Vermell bajo licencia CC BY-SA 3.0

Artículo original publicado en ConsumoColaborativo.com