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#BUYTWITTER? EL PERIÓDICO ALEMÁN TAZ YA ESTUVO AHÍ Y LO HIZO

Los usuarios de la red social quieren unirse en una cooperativa y comprar Twitter. Esto es justo lo que salvó al periódico alemán Taz hace 25 años y lo ha mantenido en buena forma hasta la actualidad.

Artículo escrito por Thomas Dönnebrink, OuiShare Connector en Alemania, para el blog de P2P Foundation. Traducción al español de Isabel Benítez.

#WeAreTwitter (#SomosTwitter) y #BuyTwitter (#ComprarTwitter) son los hashtags de la reciente campaña puesta en marcha para adquirir Twitter, el servicio online que ha estado operando en internet durante años. ¿El detonante? Compradores interesados en convertir Twitter en una cooperativa de plataforma (platform coop).

El punto de partida de esta campaña ha sido el artículo del autor estadounidense Nathan Schneider, publicado en The Guardian a mediados de septiembre, bajo el título “Aquí está mi plan para salvar Twitter: vamos a comprarlo” (Here’s my plan to save Twitter: let’s buy it).

El académico, que estudia los medios de comunicación en la Universidad de Colorado Boulder, ha sido, durante mucho tiempo, un férreo defensor del cooperativismo de plataforma como alternativa al poderoso modelo de negocio digital de Silicon Valley y como contrapeso al ‘capitalismo de plataforma’. Es más, fue el co-organizador de la Conferencia de Cooperativas de Plataforma de noviembre de 2015 en Nueva York, donde se plantearon estas ideas por primera vez ante una amplia audiencia y con un impacto y alcance inmediatos.

“¿Qué ocurriría si cambiáramos la economía de Twitter? ¿Qué pasaría si los usuarios se asociaran y compraran Twitter para ellos mismos?” escribe en respuesta a los repetidos comentarios que, desde Wall Street, aseguran que Twitter no es rentable porque no crece lo suficientemente rápido y –siguiendo la lógica del crecimiento eterno– debería ser absorbido por un pájaro aún más grande. Apuntando al creciente movimiento internacional del cooperativismo de plataforma, Schneider realiza una nueva propuesta: los usuarios de Twitter deberían ser los propietarios de la red social.

Taz lanzó una campaña que consiguió 2.500 socios y 2 millones de euros de capital en solo un año.

Nathan Schneider explica que, de hecho, no se trata de una nueva idea. Ya en 1923, un pequeño equipo de fútbol llamado Green Bay Packers comenzó a vender acciones a sus fans en lugar de ser comercializado entre billonarios. De acuerdo con Schneider, esto permitió vender entradas más asequibles, que los estadios se llenaran usando publicidad de buen gusto… “un modelo de negocio de éxito y sostenible en su totalidad para varias generaciones”

En Berlín, el periódico alternativo de izquierdas Tageszeitung, popularmente conocido como Taz, tomó un camino similar. Fundado en 1978, este proyecto ciudadano, nacido de abajo a arriba, se enfrentó a enormes problemas financieros desde el principio hasta que, en 1991, lo amenazó la bancarrota. Ante esta situación, la mayoría de la plantilla editorial propuso venderlo a un gran inversor –algo que nunca se materializó. Pero otros, como el co-fundador y famoso político Hans-Christian Ströbele, advirtieron: “Un inversor a largo plazo no va a tolerar que no haya beneficios”. En noviembre de 1991, los trabajadores decidieron convertirlo en una cooperativa, con el apoyo de los lectores. A través de una larga campaña, el periódico lanzó una llamada para atraer apoyos y cooperativistas que se asociaran a la empresa comprando acciones de 500 marcos alemanes (casi 250 euros). El modelo se ha convertido en el más exitoso hasta la fecha.

Campaña salvación Twitter

Imagen: Campaña #BuyTwitter de BuyThisPlatform

En el primer año, unas 2.500 personas compraron acciones con un valor total de más de 4 millones de marcos (en torno a 2 millones de euros). Hoy, la cooperativa cuenta con más de 16.000 socios y tiene un capital accionario de 12,7 millones de euros.

Algunos fraccionaron el pago de sus acciones en 20 meses; otros contribuyeron 20 veces más que el precio de una acción. En paralelo, se introdujeron 3 tipos diferentes de suscripción: una reducida, para estudiantes y personas con bajos ingresos, otra normal y otra ‘solidaria’. Así, desde hace muchos años, un número significativo de suscriptores pagan más, voluntariamente, para que una cuarta parte del total de suscriptores pueda pagar menos. Este sistema solidario también funciona para los artículos online. Taz se ha negado a crear un mecanismo para que quienes no pueden pagar no tengan acceso a la web, pero pide contribuciones voluntarias en su lugar. De este modo, puede consolidar su presencia online.

¿Qué pasaría si los usuarios se asociaran y se convirtieran en co-propietarios de Twitter?

Por esta razón, Taz es uno de los pocos periódicos en Alemania con una base financiera sólida. Nunca ha dependido de la publicidad, de la que obtiene solo el 10% de sus ingresos. Su paulatinamente creciente base de socios cooperativistas se mantiene fiel al periódico –y los ingresos son estables también. El capital accionario de la cooperativa lo mantienen socios que no están motivados por el cobro de intereses y que aportan medio millón de euros anuales para inversiones adicionales. De este modo, el periódico consigue seguir en pie sin financiación externa. Los cooperativistas incluso han reunido los 20 millones de euros necesarios para construir el nuevo edificio de la editorial, previsto para 2017. Se puede seguir el estado actual de las obras aquí.

Igual que el equipo de fútbol Green Bay Packers, el modelo de #FairPlay (#JuegoLimpio) también funciona para el periódico Taz –que ya lleva en funcionamiento 25 años. Por tanto, de nuevo: Compremos Twitter; Taz ya estuvo allí y lo hizo.

Está prevista la publicación de una actualización de este artículo para hablar sobre los resultados de la segunda conferencia de Cooperativismo de Plataforma (Platform Cooperativism Conference) que tuvo lugar en Nueva York entre los días 11 y 13 de noviembre de 2016. Cualquier sugerencia y recomendación, ya sea como comentario o mensaje privado, es bien recibida.


Foto portada: Wikipedia