ciudad

¿Por qué los gobiernos locales deben impulsar la economía colaborativa?

La ciudad es muchas cosas: espacios, edificios, personas, empresas, transportes… Pero la mejor forma de definirla es como el fruto de la colaboración, de la colaboración entre personas en la consecución de un objetivo común. Fue así, ya en sus primeros ejemplos, miles de años atrás, en Sumeria, Babilonia o Asiria, e incluso, más allá, en los primeros asentamientos humanos.

Desde entonces, el concepto de colaboración ha ido estrechamente vinculado al desarrollo exponencial de la ciudades, configurándose como un factor clave de éxito para el proyecto colectivo. Porque colaboración significa voluntad de cambio, de mejora, de innovación y exige, a su vez, capacidad de adaptarse, de escucha, de llegar a acuerdos; de impulsar y consolidar dinámicas win-win. Habilidades y capacidades tan fundamentales para la evolución humana como lo siguen siendo hoy, en una sociedad tan compleja y líquida como la actual.

En pleno siglo XXI, la colaboración en las ciudades adquiere una nueva dimensión con las posibilidades que permite la tecnología. La proliferación y crecimiento exponencial de sistemas colaborativos (compartir bicicletas, coches, casas, conocimientos, alimentación, ropa o cualquier otro producto o servicio) están ya demostrando las potencialidades, tanto económicas como sociales, que puede tener todo este tipo de iniciativas englobadas bajo el concepto de economía colaborativa.

La economía colaborativa no es más –ni menos-, por lo tanto, que un escalafón añadido en el largo camino que nos ha llevado, en la actualidad, a que más de la mitad de la población viva en ciudades. Ciudadanos activos y empresas dinámicas, conectados mediante tecnología digital están ya contribuyendo a generar oportunidades económicas, a optimizar recursos disponibles en el territorio, a reducir la contaminación, a disminuir residuos o a vertebrar el espacio urbano.

Razones para fomentar la economía colaborativa en la ciudad

1. Porqué la ciudad es colaboración

2. Porqué la economía colaborativa construye ciudad

3. Porqué la economía colaborativa supone aprovechar recursos inactivos

4. Porqué la economía colaborativa contribuye a un desarrollo urbano más sostenible

5. Porqué el fomento de la economía colaborativa repercute en el bienestar de los locales

6. Porqué los gobiernos locales deben canalizar e apoyar la iniciativa económica de los ciudadanos

7. Porqué la economía colaborativa es el pleno ejercicio del derecho a la ciudad

En verano de 2013 se aprobó la Shareable Cities Resolution en el marco de la 81ª Conferencia Anual de Alcaldes de Estados Unidos. La resolución, apoyada por 15 alcaldes entre los que se encuentran el de San Francisco y el de Nueva York, alienta a los alcaldes a apostar por ciudades más compartibles, fomentando una mejor comprensión de la economía del compartir, de la economía colaborativa. Por ello, propone la creación de grupos de trabajo locales que revisen y mejoren la rigidez de normativas y regulaciones actuales, que dificultan el encaje y la participación de la economía del compartir en la economía urbana. Igualmente, la resolución alienta a los gobiernos locales a ser proactivos en la optimización de los recursos públicos mediante las potencialidades que ofrece la economía colaborativa.

Porqué la ciudad es colaboración y porqué la economía colaborativa construye ciudad, los gobiernos locales deben impulsar la economía colaborativa en su estrategia de ciudad. Sin duda, sería éste un buen ejemplo a tener en cuenta para que el resto de ciudades impulsen una red urbana de apoyo a la economía colaborativa.


*Créditos de la imagen de portada: City of London, by Hilts_uk CC BY-NC 2.0

*Para ampliar: 5 maneras con las que los gobiernos pueden ayudar al consumo colaborativo , Por Albert Cañigueral